Si has heredado un mueble o quieres incorporar a tu casa alguna pieza especial que tenga tu sello personal este post te interesa. Sobre todo si como yo nunca hasta ahora te habías atrevido a hacerlo. Quería incluir un zapatero en la entrada y no terminaba de convencerme ninguno porque el modelo de Ikea que me gustaba no me daba mucho servicio (zapatos del 45)

La verdad es que desde que renovamos el pupitre de la habitación de mis peques a final de verano,  me he dado cuenta de lo mucho que disfruto con este tipo de actividades. Se podría decir que con la mesa de centro del salón cogí confianza y con la renovación de esta zapatera  realmente he disfrutado porque la he hecho sin ningún miedo. Quería que la zapatera tuviera un estilo shabby chic. Una mezcla entre lo rural y lo moderno, entre lo desaliñado y lo elegante, entre lo rústico y el último grito. Al principio pensé simplemente lijarla, dejarla de color madera y buscar unos pomos adecuados. Pero al lijarla la veta de la madera y sus diferentes tonalidades era bastante fea por eso finalmente decidí pintarla. Los tiradores dorados le dan el toque definitivo para alejar la pieza del estilo provenzal que se encuadre en el estilo shabby chic.

A continuación te cuento el paso a paso:

  1. Aplica una capa de decapante con una brocha. Dejar actuar durante media hora. Retirar la pintura con una espátula. Se quita muy fácil. Habrá zonas en las que no salga así que aplicamos una segunda mano de decapante y repetimos la operación.
  2. Toca lijar. Con una lija especial para madera lijamos el mueble. A mi me resulta una tarea agradable. Me gusta ver como poco a poco voy descubriendo el tono de la madera y toda la pieza se queda lisa con un tacto súper agradable. Si no te gusta esta parte puede que el truco sea hacerlo por partes, sin prisa y disfrutando de cada trozo conseguido. Si sabes que vas a pintarla desde el principio quizás no te haga falta lijarla. Las patas están sin lijar y han quedado bien. 
  3. Ahora vamos a pintar. Aplica con una brocha fina una pequeña cantidad de pintura. En mi caso Chalk Paint gris vintage. Yo prefiero aplicar poca cantidad y extenderlo bien aunque no quedé totalmente cubierta. Dejamos secar un par de horas.
  4. Aplicamos una segunda mano de pintura también extendiendo bien y utilizando poca cantidad. Dejamos secar.
  5. Llega el momento de utilizar la cera. En este caso he utilizado cera transparente y blanca para la parte de arriba que dejé sin pintar. Cera blanca y brown para el resto. La cera sirve para proteger el mueble y a la vez en función de la tonalidad que utilicemos le da un acabado u otro. A mi me ayudó mucho a visualizar lo que quería conseguir y a no tener miedo a utilizar las ceras este vídeo de Crea, Decora y Recicla No quería que el mueble quedara con aspecto super envejecido pero si que tuviera un punto de mueble vivido y creo que lo he conseguido. En zonas concretas del mueble apliqué con pincel la cera brown y en el resto la cera blanca con un trapo de algodón. 

He intentado que en las fotos se puedas ver el tono y los detalles. Si quieres ver la pieza en vídeo en Instagram he subido un vídeo. Cualquier duda no dudes en decirme ¡Feliz semana!

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3 comentarios

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Me lo anoto! A ver si saco tiempo y me animo… Muchas gracias!

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Un placer. Yo lo he hecho a horas sueltas por las tardes. Me resulta una actividad muy entretenida 🙂

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¡Qué ideal! No hay nada que una buena capa de chapa y pintura no pueda arreglar. Existen un montón de colores que se pueden utilizar para dar un toque diferente a esos muebles antiguos que ya no utilizas. Para ello, es importante utilizar el tipo de pintura que sea adecuada al material, como pintura para maderas. Es importante utilizar la pintura correcta para evitar estropear los muebles.

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