Reconozco que me encanta ser autodidacta y formarme por mi cuenta en aquello que me interesa en cada momento. La titulitis siempre me pareció un concepto horrendo. Aprender motivado por el premio: el título, y no por el aprendizaje en si mismo. Y hacerte valer como persona a golpe de títulos, en lugar de demostrando lo que sabes y de lo que eres capaz. Está claro que una cosa no está reñida con la otra, puedes exhibir tus títulos y demostrar al mismo tiempo. Sin embargo si hay que elegir, yo me quedo con demostrar.

El caso es que este fin de semana volví a mis apuntes, de cuando allí por el precámbrico superior me dio por hacer un curso de personal shopper, para concluir que mas allá de teorías, para mi un armario equilibrado (no se si cápsula o no) es un armario que da respuesta a las necesidades de tu vida a la hora de vestirte y te hace sentirte feliz con la ropa que llevas. Tanto a diario como en ocasiones especiales.

7 Trucos para tener un armario equilibrado

1.-Para tener un armario equilibrado debes saber definir el tipo de ropa que te gusta y con qué prendas te ves favorecida. Esos looks con los que te reconoces. Anota una lista de 10 prendas y comprueba si forman parte de tu armario.

2.-Debes conocer tus porqués a la hora de elegir las prendas del armario. ¿Por qué una prenda entra en tu armario y no otra? La he comprado porque se la he visto a x o y pero me parece que no me queda bien. Siempre he llevado este tipo de prenda pero en honor a la verdad no se ni porqué. Porque me la he probado y me veo guapa. Porque es muy yo. Analiza la respuesta con cada prenda ¡Sorpresa!

3.- ¿Prefieres lisos o estampados? ¿Con qué tipos de estampados te defines? Yo por ejemplo me decanto más por las prendas lisas que por los estampados. Mis estampados favoritos son las rayas y el animal print. Si alguna vez me apetece algo de lunares o flores suelo utilizarlos en las partes de abajo: pantalones y faldas, porque a lo largo de los años he descubierto que en partes de arriba me aburren con más facilidad.

4.- ¿Con qué colores te sientes más favorecida? A mi por ejemplo me encantan los tonos claros, los neutros, el color amarillo, mostaza y también el negro. Por lo general prefiero los tonos dorados a los plateados.

5.- ¿Cuáles son tus prendas comodín? Esas que nunca te fallan. Para mi los monos, los vestidos, las prendas con volantes o encajes especiales, son prendas muy agradecidas con las que puedes montar un look en medio segundo y salir a la calle la mar de contenta. Las ropa con movimiento es una gran aliada a la hora de montar looks con rollo, por eso en mi caso, una blazer fluida dura mucho más en mi armario que una demasiado armada. Una cazadora de cuero muy armada también se cae con facilidad, mientras que una que se adapta termina saliendo por desgaste.

6.- ¿Qué colores no te favorecen? En mi caso me he dado cuenta por ejemplo, que el denim muy oscuro no es para mi, ni el color naranja butano. Son colores que he utilizado sin embargo estas prendas han salido de mi armario rápidamente porque más allá de la novedad no me veo bien con ellas.

7.- ¿Cómo es tu estilo? Da igual en Pinterest que en tus elementos guardados de Instagram. Monta un board con 10, 15 looks de personas con las que te sientes afín, por tener un estilo parecido o el mismo tipo de cuerpo o ambas. Revisa las prendas y analiza si esos looks que tanto te gustan y con los que te sientes identificada los podrías montar con prendas de tu armario.

Si no eres capaz a responder a los 7 puntos anteriores hazte fotos.

No te estoy proponiendo que las compartas, ni que las publiques en ningún sitio. Solo que te hagas fotos y montes un tablero en Pinterest o una cuenta privada en Instagram. Donde quieras. Los días que te mires al espejo y te veas bien, sácate una foto frente al espejo.  Con o sin cara, si eres de las personas que siempre dice que sale mal en las fotos, no importa. Lo interesante es que tengas un lugar donde almacenes tus looks. TUS looks, esos con los que te ves bien, con los que te sientes identificada. Ya verás como logras comprender cual es tu estilo y cuáles son tus prendas.

Todas (y todos) somos capaces de hacer este ejercicio de autoconocimiento. Echa un vistazo a tu armario y anota los colores que predominan. También el tipo de prendas. ¿Cuándo las utilizas te hacen sentirte bien? Sino es así  ¿por qué están ahí? Anota también con qué tipo de prendas te sientes mejor, con qué tipo de looks te sientes más identificada. ¿Qué prendas echas de menos? Quizás de esas que tenías y ya no tienes porque se han estropeado por el uso. Con toda esa información en apenas un mes o quizás dos, puedes montar un armario equilibrado en el que cada día al despertar tengas poco que pensar a la hora de vestirte porque todo te representa. 

La organización es clave 

Ahora que ya has puesto identificado el problema y la solución vamos a seguir facilitando nuestro día a día a través de una buena organización. Cada una debe encontrar su forma, te cuento la mía:

Mi armario cápsula (o más bien equilibrado) es esta barra de Ikea. He decir que me basta y me sobra. Las prendas de abrigo las tengo aparte, al igual que la ropa de súper verano y la ropa de fiesta. Además de la ropa que ves en las fotos, solo tengo ropa en el  truco de la percha, la que va y viene hasta que o bien vuelve a mi armario o sale definitivamente. 

¿Y cómo frenar el impulso de compra?

1.-¿Para qué? es una pregunta que podemos hacernos en cualquier faceta de nuestra vida. Desde comenzar una confrontación, a comprar un par de zapatos. Elegir de forma consciente, nos ahorra tiempo, dinero y esfuerzo.

2.- Listas online. Otro truco para realizar compras de forma más consciente, es utilizar la opción que te dan las tiendas online de agregar las prendas a tu lista. Pasada al menos una semana o cuando te vuelva a dar el gusanillo de la compra, revisa tu lista. Seguramente muchas veces pensarás ¿por qué había guardado yo esto? Y otras dirás “qué mono, esto si que me hace falta” Ese el momento de pasar la prenda al carrito de compra. Comprar en dos pasos te ayudará a tomar decisiones menos impulsivas.

3.- Fechas especiales. Por último, puedes aprovechar las fechas especiales para añadir prendas a tu armario: cumpleaños, reyes… Igual que mis hijas/o solo compran juguetes o entretenimiento en fechas señaladas con la ropa hago exactamente igual (con algunas excepciones) pero mi máxima es esta. Tengo un tablero privado en Pinterest con mis favoritos y de ahí salen muchos de mis regalos en fechas señaladas. Además de facilitar enormemente el trabajo a tus familiares, te aseguras de no volver a devolver un regalo 😛

Espero que el post de hoy pueda ayudarte para dar el paso definitivo a realizar tus compras de forma consciente. Si tienes algún truco o consejo que se me haya pasado y quieras compartir, no dudes en dejarnos un comentario ¡Feliz lunes!

El look de esta semana es prácticamente igual que este que sacaba en 2019 con excepción de la chaqueta. Mismo vestido y mismas botas. Para que veas que lo de optimizar nuestros armarios es una práctica que he integrado desde hace años. No es algo que predique sin dar ejemplo -jajaja- Comprar lo mínimo y comprar bien es decir lo que realmente nos guste, nos resulte especial y encaje con nosotras más allá del precio es para mi un objetivo. Comprar bien no significa comprar caro. A veces una prenda o complemento especial puede ser caro y dar mal resultado o ser caro y especial. Y lo mismo si es económico. 

La cruda realidad es que solemos aburrirnos de lo que está en nuestro armario y sentir amor a primera vista con las novedades. Por eso en cuestiones de ropa una técnica que funciona bien es la que muchas madres y padres utilizan con sus hijos y los juguetes. Ya sabes eso de “guarda en una caja un tiempo y luego sácalo y pensará que es nuevo” Como seguro pasa con muchas niñas o niños al abrir la caja con la ropa no vas a pensar que es nueva pero si que la novedad le aportará un valor que tenerlo a la vista no le daba. 

A mi este vestido me encantaba, lo he utilizado muchísimo desde hace un par de años pero un buen día me aburrí y ya no me veía con él. Así que en lugar de tirar y/o regalar que se lleva tanto, lo guardé en una percha donde guardo las cosas que me aburren unas sobre otras. El pasado fin de semana que fui a incluir más ropa que me aburre actualmente  a esa percha lo vi y dije ¡Anda! y vuelta a mi armario.

Yo procuro tener en el armario/ perchero de mi habitación, ropa que utilizo a diario y me gusta. Y en el armario empotrado abrigos y ropa de la que me he cansado. De este modo la ropa que me aburre no me resta creatividad para vestirme y sobre todo no me hace salir corriendo de compras.

Vestido y Botas Zara Chaqueta Stradivarius

Espero que la técnica de la percha te sirva y que haya conseguido explicarla bien. Ocupa poco espacio y te aseguro que es muy útil para reducir compras a la mínima expresión ¡Feliz semana!

Hoy comparto contigo el espacio de trabajo que he creado en casa. Un espacio diseñado para trabajar cómodamente dos personas. En mi caso llevo un montón de años trabajando desde casa, puede que recuerdes el post que te dejo en el enlace. Se podría decir que tengo cierta experiencia. Incluso en los últimos meses he montado toda una oficina tradicional. Compartí algunas fotos en Instagram de como iba evolucionando. El caso es que en estos tiempos de pandemia puede que tu también estés pensando en ampliar la zona que dedicas a trabajar desde casa o en rediseñar tu lugar de trabajo. Así que he pensando en compartir los que para mi son los 4 puntos claves a la hora de montar un espacio de trabajo cómodo y funcional: 

  • Disponer de un ambiente tranquilo con luz natural.
  • Que las mesas sean suficientemente grandes para estar cómoda, pero que al mismo tiempo que sean visualmente ligeras.
  • Que las sillas sean ergonómicas pero no la típica silla de oficina aparatosa que ocupa un montón de espacio y en general afean cualquier zona de trabajo.
  • Que cada espacio trasmita la personalidad de quien está allí sentado. La creatividad debe fluir cuando estamos trabajando y rodearte de aquello que te calma, te inspira etc. puede ser muy reconfortante. Seguro que si te fijas en las fotos sabes perfectamente cual de las mesas dos mesas es la mía.

Las mesas son de Ikea, las sillas, y el flexo las compramos en Amazon. Y los complementos de escritorio: los Bullet Planet y los jarrones minis con cactus son de Tigger El jarrón grande es de ZaraHome pero tiene unos cuantos años, ¿6, 8?  quizás hasta alguno más. Espero que nuestro espacio de trabajo pueda inspirarte de algún modo ¡Feliz semana! 

Esta semana comparto uno de los looks más desenfadados de los últimos tiempos o al menos yo lo siento así. Seguramente porque no suelo combinar vestidos con zapatillas estilo converse, así que cuando utilizo esta combinación me veo super casual -jajaja-  Las 3 tres prendas son antiguas, el jersey os gustó un montón desde la primera vez que lo saqué tanto aquí como en Instagram

El vestido color mostaza lo incorporé a mi armario el pasado verano y no lo he guardado porque lo utilizo tanto en verano como invierno como en este caso un look de entretiempo. Y las zapatillas ya tienen varios años también. 


Vestido Shein, jersey Zara, gafas Monglam

¡Qué tengas una feliz semana!

Estoy haciendo memoria de las últimas series que me han gustado o incluso que de una u otra forma me impactaron en su día cuando las vi. Y he recordado Unortodox. Puede que a estas alturas ya la hayas visto, yo la vi en mayo del año pasado. Es una miniserie de 4 capítulos disponible en Netflix. Una historia real, rigurosa e impactante de una joven que ha crecido en el seno de una comunidad judía jasídica de Nueva York y que ha sufrido todas las limitaciones que se imponen a las mujeres en esta comunidad. 

La protagonista siempre ha sido una devota con mucho que demostrar desde que su madre escapara de la comunidad cuando ella era una niña. Tras estar casada un año en un matrimonio concertado con un hombre que no conocía de nada y sentir en sus carnes las presiones respecto a la maternidad y la poca libertad sobre su futuro decide salir corriendo como su madre a Berlín. 

Una serie muy interesante y sobrecogedora al mismo tiempo, a partir de aquí no puedo contarte más para no hacer ningún spoiler. Ya me contarás que te ha parecido si la has visto o si la ves a partir de esta recomendación ¡Feliz lunes!

Nadie dijo que sobrevivir a las mañanas con los niños fuese sencillo. Las prisas, el desayuno o la elección de la ropa convierten nuestras casas en una auténtica batalla campal a primera hora de la mañana. Una situación que acaba con la paciencia, la calma y la comprensión de muchos padres y madres, provocando discusiones con los más pequeños. La elección de la ropa de los niños para ir a la escuela o salir de casa suele ser el mayor foco de discrepancias, especialmente porque las preferencias y la elección de los niños no suele ser, a nuestro juicio, la más apropiada. Por este motivo, te cuento algunos consejos para evitar las discusiones matutinas sobre la vestimenta.

Establece una rutina

Las rutinas y los hábitos tienen una gran importancia para los niños, ya que potencian su autoestima y seguridad. Además, los horarios estables asociados a las rutinas, que se consiguen con actividades que se realizan todos los días de la misma manera, permiten que los niños organicen su tiempo. En el tema de la elección de la ropa, los expertos aconsejan elegir la ropa el día antes para que los niños se acostumbren a vestirse todos los días nada más levantarse, tras ducharse o después de desayunar. Un hábito de vestirse que se va consolidando entre los dos y tres años, aunque requiere tiempo y paciencia por parte de los padres y las madres.

Ofrécele varias opciones y muestra flexibilidad

Los habituales conflictos sobre la vestimenta entre padres e hijos forman parten del proceso evolutivo de los niños. A partir de los tres años, los más pequeños tienen un mayor control sobre su propio cuerpo, por lo que buscan una mayor independencia a la hora de elegir la ropa. El problema es que los niños no eligen su ropa con lógica, ya que no tienen en cuenta las actividades, las condiciones climatológicas o la época del año. Por este motivo, los padres y las madres deben ser los responsables de elegir la ropa, pero es importante que los niños se sientan parte de la elección, especialmente para que no la vean como una imposición y tengan en cuenta nuestras sugerencias. El truco para conseguirlo consiste en ofrecer a los niños varias opciones, que previamente hemos confeccionado teniendo en cuenta sus gustos, para que ellos decidan.

Fija límites y pautas a seguir

Establecer límites es fundamental para afrontar las discusiones relacionadas con la elección de la vestimenta. Como he comentado anteriormente, los niños expresan su autonomía a través de la elección de la ropa, pero también intentan desafiar a los adultos para salirse con la suya. Por este motivo, los límites son necesarios. La clave está en no imponerlos, sino intentar que comprendan la importancia de respetarlos para encontrar el equilibrio y evitar frustraciones. Además, deben ser límites básicos, y nunca hay que caer en la prohibición sistemática. Por ejemplo, cuando los pequeños intenten ponerse ropa del armario de verano en invierno, los padres y las madres pueden explicarles que puede ser aconsejable vestirse así cuando hace calor, pero nunca cuando hace frío.