Últimamente se que comparto pocas reflexiones, quizás porque con la que nos está cayendo desde hace casi un año, me enfoco más en entretenerte que en ninguna otra cosa. Ya sea a través de mis looks, algún Diy, recetas etc. La vida está cambiando mucho para todas. A nivel personal yo empiezo febrero con una gran sensación de libertad (a pesar de las restricciones jajaja) Por fin he dado carpetazo a un proyecto profesional que me ilusionó mucho en su día, pero que desde hacía meses no me hacía precisamente muy feliz. “Decisions, decisións, decisions” compartía en Instagram cuando por fin llegué a la conclusión y decisión definitiva ¿Te acuerdas? Han tenido que pasar unos cuantos meses para que este final se materializara, pero ha llegado.

Con los años, y este mes de febrero haré un año más, he aprendido tanto. Sobre mi, sobre lo que quiero, sobre lo que merezco, sobre el mundo que me rodea, sobre mis tabús, sobre mis pensamientos limitantes. Esos que me sabotean, que me recuerdan las responsabilidades que he ido asumiendo. A pesar de la pandemia, a pesar del desconcierto generalizado, te animo a pensar en lo que quieres, en lo que quieres construir. Te animo a que estés alerta, para no dejarte arrastrar por la marea (o por la inercia) y que las decisiones de tu vida las tomes siempre tu. 



Y tomar decisiones, no significa que todo tenga que suceder ya, ni exactamente igual a como lo imaginas. La paciencia es una gran virtud que al menos en mi caso me toca trabajar a diario, pero todo llega. ¡Feliz semana!

El pasado domingo fuimos a tomar un poco el sol a la playa y aproveché para sacar unas fotos del look. Si me sigues en Instagram ya habrás visto una de las fotos del post. Continuo con las propuestas que maximizan nuestros armarios convirtiendo vestidos veraniegos en faldas que podemos utilizar todo el año. El vestido de la foto es este que tiene la espalda al descubierto.

Las botas camperas para mi son una de esas prendas atemporales que mas allá de que una temporada “se lleven” más o se lleven menos nunca pasan de moda. En cuanto a complementos los tonos dorados son mis favoritos. Llevo el collar del sol, bandolera con cadena dorada y una de las pulseras de Impulse con la frase “be brave” que te enseñaba el pasado noviembre en el post complementos con mensaje

Vestido Shein, jersey y bolso Zara, Abrigo Rowme, Pulsera Impulse

Respecto a la pulsera tengo que decir que se mantiene estupendamente a pesar de no habérmela quitado prácticamente desde que la estrené. No puedo decir lo mismo del jersey que es súper gustoso al tacto pero va necesitando que le pase el quita-pelusas ¡Feliz jueves!

Seguramente esta receta no sea para ti ninguna novedad pero me apetecía compartirla ya que en esta época del año los aguacates están fenomenal de precio (al menos en Ibiza) y es un acompañamiento muy rico para muchos platos.

Digo que es un guacamole a mi manera porque en realidad es una especie de ensalada con la que acompaño por ejemplo al un simple sándwich de jamón y queso. Por supuesto lo puedes servir con nachos o utilizar para incluir en hamburguesas caseras etc. Al llevar ingredientes para una persona no se estropea nada, si quieres hacerla para más dobla los ingredientes en función del número de comensales. 

Ingredientes para una persona: 1 aguacate, la mitad de la mitad de una cebolla morada, 3 tomates cherry, unos trozos de jalapeños y  limón.

Preparación:

  1. Cortamos en dados pequeños el aguacate y aplastamos una parte con un tenedor.
  2. Cortamos en trozos pequeños la cebolla morada, los tomates cherry y los jalapeños.
  3. Rociamos con unas gotas de limón, mezclamos y ¡lista para comer!

Más fácil y rápido imposible y está ¡buenísimo!

Bucear en los armarios de nuestras madres o suegras puede ser una gran opción para descubrir tesoros que estaban en el olvido. En mi caso mi suegra llevaba años hablándome de la ropa que tenía guardada en otra casa para que fuera a verla a ver si quería algo o donábamos o poníamos en venta. Así fue como estas dos prendas: Abrigo y sobrecamisa pasaron a formar parte de mi armario. 

Los leggings  y el sombrero son de temporada, (regalos de Reyes concretamente) El sombrero es mi nuevo favorito hasta que empiece el calor seguro que me lo veis mucho. Y los leggings hacía tanto que no utilizaba, por lo menos cuatro años que no llevaba este tipo de pantalón, que se han convertido en mi nueva prenda de diario. 

Sombrero Parföis, Leggins Calzedonia, Zapatillas Zara, Sobrecamisa Mango, Abrigo Antonio Pernas

En ocasiones este tipo de prendas además de ser más difícil encontrarlas exactamente igual puestas en otras personas, también tienen un valor sentimental que te empoderan y llenan de energía.  ¡Feliz miércoles!

Si has heredado un mueble o quieres incorporar a tu casa alguna pieza especial que tenga tu sello personal este post te interesa. Sobre todo si como yo nunca hasta ahora te habías atrevido a hacerlo. Quería incluir un zapatero en la entrada y no terminaba de convencerme ninguno porque el modelo de Ikea que me gustaba no me daba mucho servicio (zapatos del 45)

La verdad es que desde que renovamos el pupitre de la habitación de mis peques a final de verano,  me he dado cuenta de lo mucho que disfruto con este tipo de actividades. Se podría decir que con la mesa de centro del salón cogí confianza y con la renovación de esta zapatera  realmente he disfrutado porque la he hecho sin ningún miedo. Quería que la zapatera tuviera un estilo shabby chic. Una mezcla entre lo rural y lo moderno, entre lo desaliñado y lo elegante, entre lo rústico y el último grito. Al principio pensé simplemente lijarla, dejarla de color madera y buscar unos pomos adecuados. Pero al lijarla la veta de la madera y sus diferentes tonalidades era bastante fea por eso finalmente decidí pintarla. Los tiradores dorados le dan el toque definitivo para alejar la pieza del estilo provenzal que se encuadre en el estilo shabby chic.

A continuación te cuento el paso a paso:

  1. Aplica una capa de decapante con una brocha. Dejar actuar durante media hora. Retirar la pintura con una espátula. Se quita muy fácil. Habrá zonas en las que no salga así que aplicamos una segunda mano de decapante y repetimos la operación.
  2. Toca lijar. Con una lija especial para madera lijamos el mueble. A mi me resulta una tarea agradable. Me gusta ver como poco a poco voy descubriendo el tono de la madera y toda la pieza se queda lisa con un tacto súper agradable. Si no te gusta esta parte puede que el truco sea hacerlo por partes, sin prisa y disfrutando de cada trozo conseguido. Si sabes que vas a pintarla desde el principio quizás no te haga falta lijarla. Las patas están sin lijar y han quedado bien. 
  3. Ahora vamos a pintar. Aplica con una brocha fina una pequeña cantidad de pintura. En mi caso Chalk Paint gris vintage. Yo prefiero aplicar poca cantidad y extenderlo bien aunque no quedé totalmente cubierta. Dejamos secar un par de horas.
  4. Aplicamos una segunda mano de pintura también extendiendo bien y utilizando poca cantidad. Dejamos secar.
  5. Llega el momento de utilizar la cera. En este caso he utilizado cera transparente y blanca para la parte de arriba que dejé sin pintar. Cera blanca y brown para el resto. La cera sirve para proteger el mueble y a la vez en función de la tonalidad que utilicemos le da un acabado u otro. A mi me ayudó mucho a visualizar lo que quería conseguir y a no tener miedo a utilizar las ceras este vídeo de Crea, Decora y Recicla No quería que el mueble quedara con aspecto super envejecido pero si que tuviera un punto de mueble vivido y creo que lo he conseguido. En zonas concretas del mueble apliqué con pincel la cera brown y en el resto la cera blanca con un trapo de algodón. 

He intentado que en las fotos se puedas ver el tono y los detalles. Si quieres ver la pieza en vídeo en Instagram he subido un vídeo. Cualquier duda no dudes en decirme ¡Feliz semana!

Si el ultimo post look lo titulaba “Look, nieva en la ciudad” este debería llamarse “look diluvia y graniza en la ciudad”. Menudos 4 días con los que nos recibió Asturias, llueve y granizo sin parar. En las fotos me ves en la playa de San Lorenzo en un segundo que el tiempo nos dio tregua.

La verdad es que el look es prácticamente igual al anterior. Solo cambia el jersey, el bolso y que no llevo gorro. Mismos pantalones, mismas botas, y misma chaqueta. Y es que como ya sabrás si llevas tiempo por aquí soy una gran fan de las micromaletas Desde hace muchos años (lo verás si pinchas en el último enlace) me gusta viajar ligera de equipaje, con lo que cada día hago pequeñas modificaciones en mis looks y ya.



Total look Zara (diferentes temporadas) Colgante Lineargent

¡Feliz jueves!