Después de más de dos meses vuelven los looks en la calle, ya sabes que si nada falla en los últimos 3 años suelo publicar uno a la semana. En el de hoy te traigo un vestido de volantes de nueva temporada. Para mi súper cómodo y súper mono. La parte de arriba es como una camiseta y la parte de abajo tiene más textura como puedes ver en las fotos. En esta ocasión lo he combinado con unas sandalias planas del año pasado y el bolsito artesano que tengo desde hace un par de años y como puedes ver está como nuevo. 

El único fallo del vestido desde mi punto de vista es el corte de la manga que quedaría más bonito si fuera mas cortita y estuviera cortada en diagonal, no se si me explico. Fíjate en una de las fotos en la cuarta concretamente y entenderás lo que digo. Por lo demás me parece una monada. Te pongo al final de las fotos la referencia porque además de bonito tiene súper precio: 19,95€ 

Vestido Zara(Ref. 4424/313) Sandalias Zara bolso Sal de Ibiza the Store Gafas, collar , gafas 

Ha sido un poco raro volver a la calle a hacer fotos no te voy a engañar. Si te fijas en algunas fotos verás que llevo la mascarilla en el bolso. Espero que todas estéis bien ¡Feliz miércoles!

 

En las últimas semanas todas nos hemos tenido que acostumbrar a utilizar mascarillas. Hemos tenido que aprender los diferentes tipos de mascarillas que hay. Hemos tenido que aprender a marchas forzadas como se utilizan, cual es el protocolo correcto para ponerlas, el protocolo para quitarlas o retirarlas durante un rato. Según avanzan los días nos encontramos con todo tipo de mascarillas.  En el caso de las higiénicas, además, podemos encontrar una gran variedad de mascarillas de diseño, lavables y reutilizables. Se trata de mascarillas de tela que también deben cumplir una normativa en concreto la UNE 0065:2020 Los modelos de las fotos están testados hasta 100 lavados, aunque no son EPIS ni un producto sanitario. 

Encontrar la mascarilla que mejor se adapta a tu estilo no es complicado o incluso si te animas la podrías diseñar tu misma. Puedes crear tu propia mascarilla tanto para ti como para los peques de la casa, si los modelos de dibujos animados o los estilos habituales de cuadritos o flores no van contigo. La verdad es que es alucinante ver lo rápido que han aparecido mascarillas infantiles  teniendo en cuenta que hace apenas 3 meses era un artículo que la gente te traía de Japón u otros lugares de Asia. 

A continuación compartimos una serie de recomendaciones y acciones concretas para que utilizar mascarilla tenga sentido y como se suele decir, no sea peor el remedio que la enfermedad. Creo que a la luz de lo que todas nos encontramos tanto a pie de calle como en vídeos y fotos de Instagram y demás redes sociales, son recomendaciones que siguen siendo necesarias. Si eres de las que colocas la mascarilla debajo del mentón, sigue leyendo porque es una practica a superar. También lo es dejar la nariz fuera de la mascarilla o tocarla una vez la llevas puesta. Anda que no he visto stories con estas acciones. Inevitablemente pienso, “si eso es lo que hacen mientras se graban ¿qué harán cuando no se están grabando?- jajaja-“

  • Lávate las manos antes de ponerte la mascarilla. También puedes utilizar gel hidroalcohólico.
  • Fíjate bien para ponerla cual es la parte de la nariz y la del mentón. Yo la primera vez me la puse al revés. 
  • Una vez que la colocas no la toques. Si tienes que hacerlo que sea por las gomas y previamente lava las manos o utiliza gel hidroalcohólico. 
  • Si la tienes que quitar un momento, no te la coloques debajo del mentón sino quieres respirar todo lo que has estado evitando que entre por tu nariz y boca. Recuerda que lo que sabemos del coronavirus es que se coge por ojos, nariz, boca. 
  • Para quitarla y guardarla el proceso es similar. Debes lavar las manos previamente y guardarla de forma independiente. 

 

Nosotros en los cajones del mueble de la entrada hemos dispuesto 5 cajas y en cada una de las cajas, guardamos de forma independiente cada mascarilla. El gel hidroalcohólico está en el mismo mueble acompañado de una caja de guantes y papel. Ten en cuenta que no tienes las manos limpias si has abierto la puerta del portal que toca todo tu vecindario, si has tocado el botón del ascensor. Si coges un vaso o cualquier objeto en una terraza de un bar que no sabes si está o no contaminado etc. Vivimos una situación en el que de la responsabilidad individual depende el bienestar colectivo. Se consciente por ti y por todas tus compañeras ¡Feliz semana!

Esta semana no se como llegó a mi un test sobre los tipos de “Apego” que establecemos las personas. Mas que el resultado del test, lo que me llamaron la atención fueron las preguntas. Sobre todo enfocadas a si una persona se siente merecedora o no de recibir amor o de darlo. Sobre la capacidad o no, para compartir tus sentimientos. Sobre la dependencia o independencia emocional etc. Supongo que la teoría de apego que describe la dinámica de las relaciones entre los seres humanos, es una teoría más del posible comportamiento humano.

Pasear, charlar, debatir, sentirse valorada, sentirse en un entorno seguro en el que no hay temor de expresar tus opiniones porque te sabes escuchada y quizás hasta comprendida. En el que se destacan tus puntos fuertes y te animan a mejorar en los más débiles. Quizás vivir la infancia de este modo, tenga mucho que ver con que tus cimientos en la adolescencia y juventud no se tambaleen del todo. Quizás esas primeras valoraciones externas de la infancia condicionan de algún modo que cuando la valoración procede de nuestro interior afloren los mensajes positivos de forma inconsciente y no al contrario. O quizás nada de lo que digo tenga sentido -jajaja- 


En cualquier caso esto que te acabo de contar es algo que practico con mis peques porque me sale de forma natural. A mi no me sale llamarles “cariño, vida, amor” o apelativos similares -porque no van conmigo, me suenan condescendientes y empalagosos- Pero si me sale valorar sus destrezas, destacar sus logros, acompañarles en sus inquietudes, callarme y escucharles. No mentirles, abrazarles porque si, hacerles razonar en lugar de darles las respuestas. Mostrarme alegre, simpática, ocurrente, enfadada, preocupada, cansada, triste, frustrada y darle nombre a los sentimientos para que ellas y él sepan identificarlos en ellos y en quienes les rodean desde muy peques. Últimamente pienso que mi gran papel como madre tiene mucho que ver con no entorpecer su camino ¿Qué opinas? ¡Feliz semana!

Cambiamos de tercio respecto a los últimos artículos que he compartido y fijamos la vista en la nueva normalidad que tanto se está haciendo esperar. Si me sigues en redes, sabrás que a esta primera fase la he bautizado como: #Salvemoslosbaresyya. Pero también sabrás que a pesar de la incomprensión de no poder dar una vuelta en familia en un entorno natural, lo cierto es que la situación es suficientemente complicada como para tratar de mirar más allá de nuestro propio ombligo, o lo que a cada una nos gustaría hacer.

Particularmente tengo claro que esta primera fase no altera nada mi vida respecto a los 15 días previos. No tengo previsto ir bares, ni visitaré más tiendas que la imprescindible de alimentación, ni visitaré la peluquería, ni ningún centro de estética. No tengo ninguna prisa por hacer este tipo de cosas. Y en cuestión de ver a la familia pues ya sabes que los tengo lejos así que nos toca seguir con las vídeollamadas.

Por otra parte como contaba en una de mis últimas fotos de Instagram cada una tiene sus tiempos en esta vuelta a la normalidad. No debemos sentirnos presionadas para hacer cosas que no nos apetecen. Bastantes obligaciones tenemos ya, como para estar empujándonos a hacer cosas que no forman parte de nuestras prioridades. Quizás como dice el título de este artículo, este sea un buen momento para reinventar (o repensar) nuestras aficiones, nuestros gustos, nuestras necesidades, nuestras aspiraciones, nuestras expectativas, en definitiva nuestro estilo de vida. Un buen momento para reusar o reutilizar con alegría espacios, prendas y objetos.  Para dejar que afloren las particularidades que la rutina y el mundanal ruido no dejan aflorar.

¿Qué quieres hacer? ¿En qué quieres invertir tu tiempo? ¿Qué quieres preservar? ¿Qué quieres cambiar?¿Qué quieres aprender? Por cierto, hablando de aprender, el próximo 25 de mayo me he apuntado a una charla online que quizás te pueda interesar:  El arte de amargse la vida. Porque precisamente tiene como objetivos trabajar la racionalidad, aprender a gestionar los pensamientos que nos hacen sufrir, practicar el pensamiento reflexivo y utilizar nuestra mente como motor de cambio.

Inmersos en un movimiento de simplicidad que trata de convencernos con soluciones fáciles, con mensajes diseñados para el público infantil “si quieres, puedes” “visualiza tu vida” “tu creas tus propios obstáculos” blanco, negro” “bueno, malo” etc. Trabajar la racionalidad y la reflexión no nos sentará nada mal. La charla tiene un precio simbólico de 25€ con lo que no me lo he pensado mucho, creo que puede ser interesante ya que a priori encaja totalmente con mi forma de enfocar la vida en general y los problemas en particular, desde hace muchos años. Racionalidad,  problema= solución. Si te animas nos encontraremos en el aula virtual. ¡Feliz semana!

Como cada semana en esta situación de confinamiento que nos ha tocado vivir, comparto contigo los recortes de la semana. Esos momentos que he conseguido plasmar con la cámara o con el móvil y que de una forma u otra podrían inspirarte o sencillamente entretenerte un momento. Esta semana para mi ha sido la de la vuelta al trabajo. Primera semana que salía a la calle desde que todo empezó, ya que en 34 días únicamente he salido una vez a tirar la basura. Ha sido una semana en la que algo tan normal como ir a trabajar a la oficina me ha resultado desconcertante. Con miedo por si algún despiste me ponía en riesgo y por tanto ponía en riesgo a mi familia. Y con sensación de desazón en mis paseos de ida y vuelta, sin prácticamente nadie en la calle y con las mascarillas como absolutas protagonistas. 

Esta semana ha cambiado mi rutina, ya no me ducho antes de salir de casa sino al volver, la ropa que utilizo para ir a trabajar es la más batallera de mi armario, para que lavarla a diario no me resulte un problema. Mi intención es comportarme como si el virus estuviera a mi alrededor al salir a la calle. Al llegar a casa me descalzo antes de entrar. Llevo los zapatos a la terraza junto con la chaqueta. Tengo preparado el cubo de basura, gel hidroalcohólico , lugar donde dejar las cosas que traigo de la calle (bolso, tuper etc)  y una toalla en el suelo.

Mi rutina una vez entro en casa consiste en : 1. Tiro los guantes en la basura. 2 Me aplico gel hidroalchólico en las manos, 3 Me quito la mascarilla y la pongo en una bolsa. 4 Dejo todas las cosas que traigo de la calle en otra bolsa. 5. Me quito la ropa sobre la toalla. 6. llevo toalla con ropa a la lavadora 7. Me voy a la ducha. Antes de entrar en la ducha me vuelvo a lavar las manos, y la cara con jabón. Después de 4 días me he acostumbrado y la ducha se ha convertido en un momento de clic, de desconectar la parte laboral de la parte familiar. Cuando salgo de mi habitación vestida con mi ropa favorita ese día ya puedo estar  al 100% con mis peques para merendar.  

  

Es responsabilidad de todas y todos tratar de actuar como si el contagio fuera más que probable precisamente para tratar de evitarlo.  Por supuesto en la calle mantener el distanciamiento social. lavarse las manos con frecuencia. Lavarse las manos antes de poner la mascarilla. No tocar la mascarilla con las manos ni guantes en ningún momento.  Ser consciente de las cosas que tocamos. Un truco útil es llevar una servilleta en cada bolsillo del pantalón si tenemos que tocar cosas que tocan más gente (puertas que toca más gente, contenedor, etc) y no tener que cambiarse de guantes. Espero que tu también te hayas planteado un sistema para las salidas y entradas y si aún no has tenido que hacerlo espero que el mío pueda resulta útil. ¡Feliz semana!

[Mono Stradivarius. Vestido Denim y jersey Zara, pendientes y collar VLTANA ]

Recuerdo la pasada Semana Santa muy bien porque fue cuando me hice el tatuaje “be brave” Recuerdo que hacía un tiempo horrible en Ibiza, con calles inundadas, la playa impracticable  y hordas de turistas deambulando sin tener ni idea de que hacer. Un año después ha hecho un tiempo maravilloso y sin embargo hemos tenido que sentir los rayos de sol tras el cristal o desde la terraza o balcón sin la posibilidad de acercarse a ver el mar. Y  por supuesto ni rastro de turistas. Que curiosa es la vida en algunos momentos. 

No me apetece nada meterme de lleno en la situación que estamos viviendo porque no me hace bien. Prefiero compartir contigo algunas de las imágenes de esta semana que más me han gustado por si te inspiran o te ayudan a ti en esta semana que comienza. La verdad es que no tengo nada claro con qué tipo de contenidos puedo aportar o entretenerte. Como sabes siempre he sentido una gran responsabilidad con los contenidos que comparto y en estos momentos mucho más porque entiendo que las situaciones de las personas  que los reciben pueden ser tan dispares… 

{31 días sin suje, Receta de gofres aquí,  receta de pastel aquí}

Espero que pases una feliz semana. Si te apetece compartir conmigo el tipo contenidos que te gustaría leer o cosas que querrías ver no dudes en dejarme un comentario.