Puede que a estas alturas de noviembre, estés buscando inspiración para hacer el calendario de adviento de 2021. Aún hay tiempo así que he recopilado los que he hecho los últimos años pensando en que puedan inspirarte y puedas adaptar alguno de ellos para hacerlo con tus peques. 

Yo aún estoy dudando sobre el tipo de calendario que voy a hacer. Estoy entre una adaptación de uno de estos y algo totalmente diferente. Para mi lo más importante del calendario además de que encaje con la decoración son las sorpresas que incluya. Y la verdad es que con el paso de los años me resulta más difícil sorprenderles con alguna que no se repita en los años anteriores

Calendario de adviento con sobres

Esta fue nuestra propuesta el año pasado. Nuestro calendario de adviento de 2020 fue un calendario de adviento last minute. Cumple todos mis requisitos: bonito, sencillo de hacer y que ocupe poco espacio. Si quieres verlo con detalle haz clic en el enlace. El truco de este año fue hacer los números con plantilla.

Calendario de adviento con estrellas

Este fue nuestro calendario de adviento de 2019 En el mezclaba los aros para hacer las coronas, con estrellas hechas con papel craft, eucalipto y luces de navidad. Nos hubiera quedado aún más bonito si hubiéramos hecho los números con una plantilla. Ese año lo aprendimos y lo aplicamos como has podido ver al año siguiente.

Calendario de adviento con ramas y cartulina

Aprovechar una salida al campo para hacerse con una rama que podamos colgar y hacer unas tarjetas con cartulina fue nuestra propuesta para el calendario de adviento de 2018. Viéndolo recuerdo perfectamente esa navidad. A día de hoy creo además de hacer los números con plantilla este calendario podría ser aún más chulo si elegimos otro tipo de cartulina. O si en lugar de cuadradas las tarjetas fueran en forma de estrella. 

Calendario de tarjetas y fotos

Este fue el calendario de adviento de 2016 Las tarjetas de este calendario se pegan a la pared haciendo la forma de un árbol de Navidad. Cada día se quita y descubre una tarjeta y se sustituye por una fotografía hecha con la camara Instax mini de manera que al terminar con el calendario nos queda un bonito arbol de navidad con fotos recuerdo de los días de adviento.

En esta última foto ves como empezaba todo y en la de arriba como iba evolucionando con el paso de los días. En cuanto tenga listo el calendario de adviento de este año, lo comparto también  ¡A ver si no se me echa el tiempo encima!¡Feliz semana!

 

Seleccionar las prendas que entran en mi armario para no pasarme comprando ropa que en realidad no necesito es uno de mis propósitos desde hace años. Así cuando hace un par de semanas hice el cambio de armario estaba decidida a no incorporar nada nuevo este otoño. Pero me equivocaba, una cosa es no acumular y otra no poder adquirir algunas prendas estratégicas que te inspiren a hacer nuevas combinaciones. 

En el look de hoy te enseño algunas de mis últimas compras: chaleco acolchado, pantalones estilo traje y la camiseta que es en realidad un body. No me cabe duda que el body es la compra que más voy a amortizar. Como suelo hacer es la versión de esta temporada de uno que compré en 2019 y que puedes ver en este look  Este año no superó el cambio de armario porque estaba súper gastado. Así que lo he remplazado por una versión de manga larga y con un tejido más gustoso. 


Pantalón y body Stradivarius Chaleco y bolso Zara Botas Martin

Tengo claro que el chaleco es esa prenda que no voy a dejar de llevar en las próximas semanas, porque cuando me da por algo que se sale de lo habitual tardo un tiempo en poder pensar en otra cosa -jajaja-. Me lo he cogido de la talla L (suelo usar la S) porque quería que me quedara holgado y así montar looks con rollo sin parecer el muñeco de Michelin (creo que me entiendes jajaja) ¡Feliz semana! 

Tener una manicura espectacular, o al menos bonita forma parte de la rutina de la mayoría de nosotras. En mi caso me cuesta bastante buscar huecos para ir a hacérmela y por eso suelo hacerla yo en casa. Aunque reconozco que el día que me hago una manicura permanente me olvido de las uñas un par de semanas. 

Normalmente suelo llevar las uñas de las manos en tono blanco roto o transparente. Alguna vez me lanzo al rojo vivo que también me gusta mucho, tanto en las manos como en los pies. Hoy comparto imágenes de mi carpeta de inspiración en cuanto a diseños y te dejo enlace a un kit para hacer decoraciones en casa que he localizado no hace mucho y que está en mi lista de próximos auto- regalos, porque me parece muy práctico. 

Como ves las decoraciones que me gustan son sencillas. Para mi la novedad es incorporar en la manicura algunas uñas hechas estilo espejo, en mi caso una uña en cada mano, os lo enseñaba hace poco en Instagram. De hecho incluir una uña estilo espejo forma parte de mi actual decoración de uñas favoritas, aún no he probado a hacérmelas yo en casa, estoy investigando para comprar los polvos con los que se hacen pero aún no me he decidido por ninguno. Si quieres recomendarme alguno, déjamelo en un comentario. Con las que no puedo son el tipo de manicura estilo garras de pájaro que tanto se ven últimamente, esas que acaban en punta, me dan un asquete. ¿A ti te gustan? ¡Feliz semana!

Esta semana asistí asombrada a una conversación en la puerta del cole, en la que dos niños de 8 años  comentaban diferentes escenas de El juego del calamar. A estas alturas seguro que sabes que El juego del calamar es la serie de Netflix de la que todo el mundo habla. También leí, igual de asombrada,  una circular enviada a los padres de un colegio y compartida en Twitter por su autor y  director del centro. Mis hijas me habían pedido ver la serie unos días antes «es la serie de moda en el cole» -me decían-

La serie El juego del calamar como bien pone en su recomendación de edad,  no es apta para menores de 16 años. A mi juicio por dos razones:

  1. Porque deberíamos querer apartar a la infancia de la violencia y las cosas más feas de la vida.
  2. Porque no van a entender la serie. 

el juego del calamar serie apta para niñas y niños

El juego del calamar, entre otras cosas, es una crítica al capitalismo salvaje en el que nos movemos. Que deja a mucha gente atrás y que de ninguna manera nos pone a todos jugar con las mismas cartas. Eso tan bonito de «si quieres puedes» «Todos tenemos las mismas oportunidades» «El esfuerzo y la constancia son la clave del éxito» Son solo frases que alivian la conciencia de unos, congratulan a otros y frustran a otro buen montón, en función de como sean sus vida. En el juego del calamar lo que podemos ver es como unos, que tienen demasiado dinero, se divierten a costa de otros, que lo único que tienen que perder es su vida. Esta serie muestra el «un duro tienes, un duro vales» que se decía en la época de nuestras abuelas. Y lo muestra de forma muy gráfica y con mucha violencia. Por eso no es apta para los menores. 

El resto de alarmas sobre adiciones y promoción de conductas violentas, para mi son estupideces. Me recuerdan a cuando en mi generación alarmaban a nuestros padres sobre la serie V porque niños y niñas íbamos a empezar a comer ratones y a rajarnos la piel a ver que había debajo. 

el juego del calamar serie apta para niñas y niños

Estamos acostumbrados a convertir en enfermedad (o en adicciones) aquello que no es mas que mala educación, dejadez, infelicidad, desamor, problemas económicos, violencia, acoso, falta de oportunidades etc. En mi opinión también por dos razones:

  1. Porque buscamos respuestas rápidas y fáciles a cuestiones que merecen reflexión. Nos sentimos más cómodos en la enfermedad, en la que no tenemos ninguna responsabilidad. En la adicción: que podemos justificar fácilmente: somos humanos, la tecnología es el mal. Que en la mala educación, la infelicidad, la escasez, la falta de oportunidades etc. 
  2. Por dinero. El campo de la psicología y la psiquiatría tienen ante si un nuevo espacio de trabajo con tantas nuevas supuestas adiciones: series, redes sociales, videojuegos, tecnología. Y los medios de comunicación, faltos de inversión publicitaria y con fecha de caducidad si no consiguen atraer a los más jóvenes,  juegan encantados a este juego de alarmar a la gente con nuevas terribles adicciones.

Los primeros tampoco iban  mal de trabajo. En los últimos años tienden a diagnosticar problemas reales como depresión/ansiedad.

Si no llegas a fin de mes y eso te genera frustración, tristeza, preocupación  y encima no puedes dormir, te diagnostican una depresión en 3 segundos. Si en el trabajo te tocan las narices y vives permanentemente irritado ídem. Si en tu casa las discusiones con tu marido son constantes y las manos vuelan y eso hace que no tengas ganas de vivir, lo mismo.

En fin, que salir con una receta de ansiolíticos de unos años para acá es los más fácil de este mundo. No lo es tanto solucionar los problemas reales. Las pastillas se compran por poquito en la farmacia. La precariedad laboral, la falta de tiempo para educar  y estar pendientes de los hijos, la falta de oportunidades, la violencia de género, la falta de conocimientos,  la incapacidad de razonar y tener pensamiento crítico… Todas esas cosas no son tan sencillas de solucionar. 

En cuanto a la circular del director que comentaba al principio, no deja de ser un reflejo de la simplificación máxima que vive el sistema educativo de nuestro país. Un responsable de un centro que no utiliza un segundo de su tiempo en informarse sobre aquello de lo que va a escribir: no ha visto la serie y la tilda de altamente adictiva y se permite el lujo de entrar en el área privada de las familias en la educación de sus hijos. Entiendo que padres y madres de ese centro educativo seguramente tendrá opiniones sobre algunos contenidos del colegio y no me los imagino enviando circulares de vuelta por muy acertados que estos fueran.

Personalmente mis hijas de 8 y 10 años no van a ver esta serie porque como digo en el título no considero que sea una serie apta para niñas y niños menores de 16 años. Pero no porque sea adictiva o porque verla vaya a hacer que tengan comportamientos violentos. Además aprovechando su interés, hablamos sobre las injusticias sociales, hablamos de cómo se organiza nuestra sociedad, de qué significa capitalismo, del valor del dinero… ¿No sería fantástico y deseable que en los centros educativos cuando se detecta un interés general de los menores se aprovechara para que aprendan sobre materias relacionadas? También a debatir, a buscar información, a expresar sus opiniones […] 

 

Cada año, casi siempre en esta época, reviso nuestras necesidades decorativas. En los últimos años la mayor parte de ellas están enfocadas a aprovechar al máximo el espacio ya que no contamos con una vivienda con demasiados metros. En este sentido este año hemos sustituido la mesa auxiliar que teníamos como elemento decorativo principalmente, por un armario de metal súper versátil que a partir de ahora será un espacio para tener a mano la fruta y los libros de cocina. La verdad es que  dudé en poner un estante pero al final me decidí por el armario de metal de la Maison en Vogue 

Debo reconocer que todos estamos sorprendidos de como hemos conseguido adaptarnos a vivir en muchos menos metros cuadrados de los que estábamos acostumbrados, a pesar de que mis hijas/o cada vez son más mayores. El otro día calculábamos que vivimos exactamente en 56 metros cuadrados menos que hace 4 años.  

Tras analizarlo nos hemos dado cuenta que hay dos cosas importantes para vivir cómodamente sin disponer de demasiado espacio:

  1. Elegir mobiliario práctico y versátil. Que tenga diferentes usos y ocupe poco espacio tanto real como visual.  Como esta estantería que compartimos hoy. Es ideal, encaja con el resto de la decoración, ocupa poco espacio real, visualmente es ligera y nos sirve como almacenaje de fruta. Algo práctico y necesario para nosotros que apenas tenemos encimera en la cocina.
  2. No acumular. Si entra algo, sale algo. No podemos tener la casa llena de libros, revistas, juguetes, ropa, objetos meramente decorativos, etc. porque sencillamente no hay donde guardarlos. Todo lo que entra nuevo en casa debe ser muy meditado. Esto además ayuda a que las decisiones de compra no sean impulsivas. Si compras algo debes saber dónde lo vas a poner o guardar. 

Desde que renovamos el salón el año pasado sigo teniendo pendiente cambiar la mesa de comedor que utilizamos a diario que se ve de fondo en las fotos y me horroriza y sustituir dos de las sillas que van a juego con esa mesa por un banco de madera para continuar el proceso de aligerar visualmente el espacio sin perder ni belleza ni practicidad. A ver si este año doy con el adecuado ¡Feliz martes! 

Este viernes 10 de septiembre comienzan las clases los colegios en Ibiza. Son muchas las compras que se nos muestran como necesarias año tras año, sigue leyendo tranquila que aquí no encontrarás nada que te induzca al consumo. Porque si somos sinceros lo único imprescindible en la vuelta al cole es un niño o una niña con ganas de aprender y de reencontrarse con sus amigos y profesores, todo lo demás es superfluo.  

Nosotros este año no tenemos que comprar mochilas, porque las que nos trajeron los Reyes este año han dado un resultado estupendo y están nuevas. Tampoco ropa porque el tiempo sigue siendo el mismo, buena temperatura para seguir utilizando la ropa de verano. Ni siquiera calzado, ya que  aprovechamos las rebajas de verano para hacernos con zapatillas de deporte ya que como ya te he contado en más de una ocasión es lo que en nuestra casa tiene una vida más corta.

Así que para nosotros la vuelta al cole se reduce al impuesto revolucionario de las editoriales y de los colegios en forma de libros, material escolar y dinero para fotocopias. Particularmente no me entra en la cabeza cómo es posible que desde el entorno educativo se potencien este tipo de gastos sabiendo como sabemos que el cambio climático es responsabilidad de todas y todos. Y que a niños y niñas se les educa más con el ejemplo que con las charletas . La eficiencia y el sentido común en estas cuestiones brilla por su ausencia. Y ¡ay! del padre o de la madre que ose cuestionar lo establecido en el grupo de whatsapp o en la reunión de padres diseñada únicamente para acatar ordenes. Poner encima de la mesa estas cuestiones está reservado solo a los más valientes: Targaryen y pocas familias más, quizás algún Lannister 😛

Por su parte los más pequeños de la casa se enfrentan a la vuelta al cole con diferentes inquietudes, algunos ansiosos por comenzar el nuevo curso y reencontrarse con sus amigos, satisfechos con la sensación de que se hacen mayores. Otros nerviosos o preocupados por quienes serán sus compañeros, sus nuevos profes, por si serán capaces de abordar los nuevos contenidos. Otros muchos, indiferentes y con cierta pereza por pensar en terminar de golpe dos meses exentos de responsabilidades en los que su única misión era buscar como divertirse de la mañana a la noche.

Todos ellos tienen algo en común, necesitan incorporar horarios mucho más fijos que en vacaciones y disfrutar de un buen descanso. No es fácil volver incorporar las rutinas, por eso me gustaría compartir contigo las cosas que en casa han dado buenos resultados con mis tres para recuperar la rutina y sobre todo hacer que se metan en la cama pronto:

  1. Hacer una reorganización de la habitación.
  2. Intentar que la habituación esté despejada, agrupando juguetes en cajas que metemos debajo de las camas y así liberamos espacio en las estanterías para crear una atmósfera más ordenada y sosegada. ¡Menos es más también para niños y niñas!
  3. Reorganizar o incluir libros de lectura en función de sus edades, para que la hora de irse a la cama esté asociada de forma diaria a un rato de lectura. 
  4. Dejar los móviles, tablets etc. cargando fuera de las habitaciones antes de irse a la cama para que los sonidos que puedan llegar no les despisten del rato de relax y lectura y para en definitiva tener un mayor control sobre sus uso. De hecho en casa a las 20.00 se apagan los móviles y se cena. Solo mi hijo mayor este año tiene la posibilidad de disponer el móvil después de cenar en su cuarto. Aunque también le sigo induciendo a la lectura como fórmula para dormir mejor.
  5. Disponer de unas sábanas limpias y suaves con un diseño bonito puede ayudarles enormemente a disfrutar de un buen descanso. Además hacer su cama es una tarea muy sencilla que pueden hacer desde que son francamente pequeños. Estirar unas sábanas o una colcha, no es una actividad complicada y con el tiempo y la práctica, el resultado cada vez es mejor.

Estos 5 tips suponen a mi juicio incorporar a los más pequeños en el control de su espacio: su habitación. Para que lejos de relacionar la hora de irse a la cama como un castigo, la sientan como una oportunidad de estar consigo mismos, disfrutando de otras actividades -como puede ser la lectura, pero también esbozar algún dibujo, repasar un contenido, escribir un diario-  actividades que el resto del día quizás no es tan fácil que reparen en ellas. Actividades tranquilas que lo que buscan es que conecten con ellas mismas y que vayan creando su propio ritual a la hora de irse a la cama para así lograr un buen descanso. 

¡Feliz vuelta al cole a todos los niños y niñas! Me encantará leer tus trucos de vuelta a la rutina en los comentarios.