Este viernes 10 de septiembre comienzan las clases los colegios en Ibiza. Son muchas las compras que se nos muestran como necesarias año tras año, sigue leyendo tranquila que aquí no encontrarás nada que te induzca al consumo. Porque si somos sinceros lo único imprescindible en la vuelta al cole es un niño o una niña con ganas de aprender y de reencontrarse con sus amigos y profesores, todo lo demás es superfluo.  

Nosotros este año no tenemos que comprar mochilas, porque las que nos trajeron los Reyes este año han dado un resultado estupendo y están nuevas. Tampoco ropa porque el tiempo sigue siendo el mismo, buena temperatura para seguir utilizando la ropa de verano. Ni siquiera calzado, ya que  aprovechamos las rebajas de verano para hacernos con zapatillas de deporte ya que como ya te he contado en más de una ocasión es lo que en nuestra casa tiene una vida más corta.

Así que para nosotros la vuelta al cole se reduce al impuesto revolucionario de las editoriales y de los colegios en forma de libros, material escolar y dinero para fotocopias. Particularmente no me entra en la cabeza cómo es posible que desde el entorno educativo se potencien este tipo de gastos sabiendo como sabemos que el cambio climático es responsabilidad de todas y todos. Y que a niños y niñas se les educa más con el ejemplo que con las charletas . La eficiencia y el sentido común en estas cuestiones brilla por su ausencia. Y ¡ay! del padre o de la madre que ose cuestionar lo establecido en el grupo de whatsapp o en la reunión de padres diseñada únicamente para acatar ordenes. Poner encima de la mesa estas cuestiones está reservado solo a los más valientes: Targaryen y pocas familias más, quizás algún Lannister 😛

Por su parte los más pequeños de la casa se enfrentan a la vuelta al cole con diferentes inquietudes, algunos ansiosos por comenzar el nuevo curso y reencontrarse con sus amigos, satisfechos con la sensación de que se hacen mayores. Otros nerviosos o preocupados por quienes serán sus compañeros, sus nuevos profes, por si serán capaces de abordar los nuevos contenidos. Otros muchos, indiferentes y con cierta pereza por pensar en terminar de golpe dos meses exentos de responsabilidades en los que su única misión era buscar como divertirse de la mañana a la noche.

Todos ellos tienen algo en común, necesitan incorporar horarios mucho más fijos que en vacaciones y disfrutar de un buen descanso. No es fácil volver incorporar las rutinas, por eso me gustaría compartir contigo las cosas que en casa han dado buenos resultados con mis tres para recuperar la rutina y sobre todo hacer que se metan en la cama pronto:

  1. Hacer una reorganización de la habitación.
  2. Intentar que la habituación esté despejada, agrupando juguetes en cajas que metemos debajo de las camas y así liberamos espacio en las estanterías para crear una atmósfera más ordenada y sosegada. ¡Menos es más también para niños y niñas!
  3. Reorganizar o incluir libros de lectura en función de sus edades, para que la hora de irse a la cama esté asociada de forma diaria a un rato de lectura. 
  4. Dejar los móviles, tablets etc. cargando fuera de las habitaciones antes de irse a la cama para que los sonidos que puedan llegar no les despisten del rato de relax y lectura y para en definitiva tener un mayor control sobre sus uso. De hecho en casa a las 20.00 se apagan los móviles y se cena. Solo mi hijo mayor este año tiene la posibilidad de disponer el móvil después de cenar en su cuarto. Aunque también le sigo induciendo a la lectura como fórmula para dormir mejor.
  5. Disponer de unas sábanas limpias y suaves con un diseño bonito puede ayudarles enormemente a disfrutar de un buen descanso. Además hacer su cama es una tarea muy sencilla que pueden hacer desde que son francamente pequeños. Estirar unas sábanas o una colcha, no es una actividad complicada y con el tiempo y la práctica, el resultado cada vez es mejor.

Estos 5 tips suponen a mi juicio incorporar a los más pequeños en el control de su espacio: su habitación. Para que lejos de relacionar la hora de irse a la cama como un castigo, la sientan como una oportunidad de estar consigo mismos, disfrutando de otras actividades -como puede ser la lectura, pero también esbozar algún dibujo, repasar un contenido, escribir un diario-  actividades que el resto del día quizás no es tan fácil que reparen en ellas. Actividades tranquilas que lo que buscan es que conecten con ellas mismas y que vayan creando su propio ritual a la hora de irse a la cama para así lograr un buen descanso. 

¡Feliz vuelta al cole a todos los niños y niñas! Me encantará leer tus trucos de vuelta a la rutina en los comentarios.

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