Tal como hablamos en Instagram hoy te traigo el post en el que comparto mi experiencia con el botox. O dicho con propiedad toxina botulínica. Te pongo en antecedentes para que si no eres lectora del blog desde hace años puedas entender mi  relación con los tratamientos de belleza hasta el día de hoy.

Soy usuaria de centros de belleza desde hace aproximadamente 8 años y a lo largo de estos años he podido probar diferentes tratamientos, hasta hace un par de meses todos agradables y no invasivos. Si visitas la sección de belleza puedes ver desde el que se convirtió en mi tratamiento favorito desde el primer día la radiofrecuencia. Pasando por peelings y tratamientos personalizados de higienización. Además entendí la importancia de tener un rutina de limpieza en casa para mejorar el aspecto de mi piel. 

El tema del botox apareció en mi vida al mismo tiempo pero en aquel momento con 35 años no era un tratamiento para mi. Aunque muchas mujeres empieza a aplicarse botox alrededor de los 30 años para prevenir la aparición delas arrugas, a mi las arrugas no me parecían un problema. Si supone un problema para mi la piel apagada y sobre todo la flacidez.

Hará dos años en una sesión de higienización me comentaron que tenía hasta navidad para decidir si me ponía botox para que los resultados fueran realmente notables. Me seguía dando reparo, me daba miedo el resultado, pensaba que no tenia ninguna necesidad de someterme a un tratamiento doloroso (si lleva agujas duele, pensaba) ¿para que? si me veo bien y lo desestimé.

Tuvieron que pasar dos años y conocer personas que lo llevaban para darme cuenta que era un tratamiento de belleza que quizás me podría encajar. Que las caras de Nicole Kidman o Renée Zellweger no eran a causa de la aplicación de botox.

¿Por qué decidí ponerme botox?

No me gustaba el aspecto de la piel de mi frente, me veía la piel algo caída, las arrugas del entrecejo empezaban a marcarse demasiado a pesar de no estar permanente enfadada, ni cegada por el sol. Al final de la tarde de un día de sol me veía dos surcos con los que me resultaba difícil convivir. todo el mundo a mi alrededor me remarcaba que estaba estupenda, que nunca nadie es capaz de adivinar mi edad, sin embargo para mi no es una cuestión de edad. De ninguna manera quiero aparentar 34 a los 44. Me siento orgullosa de todos los años que he vivido y no tengo necesidad de quitarme años. Lo que quiero es sentir que soy mi mejor versión.

Este mes de enero tras una conversación reveladora  y a punto de cumplir 44 años pedí cita en un centro de belleza de aquí de la isla. Seguía a la doctora en Instagram desde hace varios años y me parecía que tenía mucha experiencia así que me lancé. 

¿Cómo es el tratamiento de botox?

Te lo cuento como si se lo contara a una amiga o a mi hermana o mi madre. Quiero decir que mi explicación no es técnica ni pretende serlo. Simplemente es mi experiencia. Me lo puse completo: para las arrugas de la sonrisa (las que se hacen en la sien cuando sonríes) Para el entrecejo y para las arrugas de sorpresa (rayas horizontales de la frente). La consulta costaba de 3 visitas. En la primera donde te lo aplican, la segunda de retoque y la tercera de supervisión. A mi en las tres me aplicaron botox pero cada caso es diferente. Yo tengo mucha fuerza, sobre todo en el entrecejo, y necesité esas tres consultas para que quedara perfecto. A los 6 días aproximadamente de la primera aplicación ya se nota el resultado. En mi caso los resultados se notaron realmente al cabo de unos 8 días a la tercera aplicación. Aunque en cada una de las sesiones había diferencia. Me hicieron fotos de antes y después y ya desde la primera aplicación había diferencia. 

¿Cuánto dura el tratamiento de botox? ¿Es doloroso?

La duración depende de cada persona, a mi me dijeron 4 o 6 meses. Algunas personas dicen que les ha durado un año. En cuanto al dolor, no es radiofrecuencia, pero no es doloroso. Me aplicaron una pomada anestésica y solo noté un pinchazo, del resto ni me enteré. La aguja es muy finita y supongo que no penetra demasiado. 

¿Crees que deberías haberlo hecho antes? 

No. Creo que he ido andando un camino de tratamientos que me han hecho sentir bien. Y el turno del botox me ha llegado ahora. Es un tratamiento que pocas personas dicen que llevan y que no tiene buena prensa porque lo asociamos con caras deformadas. Yo tenía un miedo atroz a la sensación de después. Si paraliza el músculo, quizás sienta la piel de la frente tirante, pensaba. Pero no. Desde el primer minuto puedes hacer tu vida normal con la salvedad de no hacer deporte intenso las siguientes 4 horas, ni tumbarte, ni beber alcohol, ni lavarte la cabeza. 

¿Lo recomiendas?

Yo estoy muy contenta con el resultado porque me veo mucho mejor. Lo que yo noté fue la piel de la frente más lisa, más hidratada. Los ojos mas abiertos, las cejas más definidas. No tengo la frente lisa sin ninguna arruga para eso debería aplicarme relleno de ácido hialurónico y no lo voy a hacer porque esas líneas de expresión no me molestan. Cuando los efectos terminen pasados esos 6 meses, seguramente volveré a realizarme el tratamiento si mi economía me lo permite porque no es un tratamiento barato (casi 400€) Seguramente no será justo a los 6 meses, lo haré en el momento que sienta que lo necesito porque vuelva a no verme bien. 

Y aunque el tratamiento como tal no se note, la gente a tu alrededor te nota más guapa. Me ha hecho gracia como a pesar de haberme cambiado el color de pelo en diciembre, los piropos sobre el cambio tan favorecedor llegó a partir de febrero. No era el color del pelo era el botox, aunque el tono rubio en estos momentos me gusta un montón -jajaja- Espero que este post, de respuesta a todas tus dudas. Si me he olvidado de algo déjame tu pregunta en los comentarios y te respondo rauda y veloz. ¡Feliz lunes!

[Enlace al Igtv donde te cuento esto mismo de viva voz]

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