Aveiro es una ciudad portuguesa situada al sur de Oporto conocida comúnmente como la Venecia Portuguesa debido a los canales que atraviesan el centro de la ciudad. El turismo, la pesca, la actividad en sus salinas y la vida universitaria son los mayores atractivos de una ciudad perfecta para visitar en familia.

En lugar de góndolas en Aveiro encontraremos moliceiros, pequeñas barcas de madera que nos recuerdan a las embarcaciones venecianas aunque a diferencia de estas los moliceiros actualmente van a motor.

Antiguamente los moliceiros se utilizaban para pescar, para transportar la sal de las salinas de la ciudad, para recoger las algas que luego utilizaban en la agricultura como abono, etc. en la actualidad se utilizan para realizar visitas guiadas a los turistas a través de las cuales podremos conocer la ciudad de una forma muy recomendable. La visita de la ciudad en Moliceiro dura 40 minutos y los precios dependen de la empresa, hay varias así que conviene comparar suele costar unos 5-6 euros (niños pequeños gratis)

moliceiros

calleaveiro

elpuentedellazo

moliceiro

pequeñosgondoleros

aveiromoliceiro

tiendavintage

visitaguiada

En Aveiro hay multitud de restaurantes y pastelerías en los que se puede comer bien y bastante barato para lo que estamos acostumbrados. Entre sus platos típicos como no podía ser de otra forma, el pescado y concretamente el bacalao. O Batel es un restaurante que tiene muy buena fama aunque también hay otros menos conocidos y muy frecuentados por la gente local como Palhuca que también están bien. Comida casera típica portuguesa que nos gustó tanto por el tipo de comida sencilla, como por la estética del local.

salón de té

palhuca

calle

centroaveiro

centrocomercialaveiro

fuente

puestadesolaveiro

Para nosotros Aveiro es un lugar bonito en el que pasar un fin de semana tranquilo en familia. ¡Espero que os haya gustado acompañarnos en esta visita! 

Artículos Relacionados

4 comentarios

Responder

Hola Patricia.
Estuve en Aveiro hace dos veranos. Tus fotos me han refrescado la memoria de esas callejuelas tan pintorescas.
Subimos en un moliceiro y el chico que explicaba era un encanto. Siempre me ha impresionado escuchar a gente que hace exactamente lo mismo todos los días y es capaz de trasmitir tanta ilusión.
Económicamente, solo puedo hacer pequeñas escapadas de vez en cuando pero tienen un efecto mágico en los niños, sacarlos del entorno y que descubran lugares nuevos es un regalo en el que merece la pena invertir .
Preciosas fotografías ,un saludo

Responder

Precioso Aveiro, estuve hace 3 años y precioso!!! unas fotos muy chulas 🙂

Responder

¡Gracias! Opino igual 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Required fields are marked *