Nadie dijo que sobrevivir a las mañanas con los niños fuese sencillo. Las prisas, el desayuno o la elección de la ropa convierten nuestras casas en una auténtica batalla campal a primera hora de la mañana. Una situación que acaba con la paciencia, la calma y la comprensión de muchos padres y madres, provocando discusiones con los más pequeños. La elección de la ropa de los niños para ir a la escuela o salir de casa suele ser el mayor foco de discrepancias, especialmente porque las preferencias y la elección de los niños no suele ser, a nuestro juicio, la más apropiada. Por este motivo, te cuento algunos consejos para evitar las discusiones matutinas sobre la vestimenta.

Establece una rutina

Las rutinas y los hábitos tienen una gran importancia para los niños, ya que potencian su autoestima y seguridad. Además, los horarios estables asociados a las rutinas, que se consiguen con actividades que se realizan todos los días de la misma manera, permiten que los niños organicen su tiempo. En el tema de la elección de la ropa, los expertos aconsejan elegir la ropa el día antes para que los niños se acostumbren a vestirse todos los días nada más levantarse, tras ducharse o después de desayunar. Un hábito de vestirse que se va consolidando entre los dos y tres años, aunque requiere tiempo y paciencia por parte de los padres y las madres.

Ofrécele varias opciones y muestra flexibilidad

Los habituales conflictos sobre la vestimenta entre padres e hijos forman parten del proceso evolutivo de los niños. A partir de los tres años, los más pequeños tienen un mayor control sobre su propio cuerpo, por lo que buscan una mayor independencia a la hora de elegir la ropa. El problema es que los niños no eligen su ropa con lógica, ya que no tienen en cuenta las actividades, las condiciones climatológicas o la época del año. Por este motivo, los padres y las madres deben ser los responsables de elegir la ropa, pero es importante que los niños se sientan parte de la elección, especialmente para que no la vean como una imposición y tengan en cuenta nuestras sugerencias. El truco para conseguirlo consiste en ofrecer a los niños varias opciones, que previamente hemos confeccionado teniendo en cuenta sus gustos, para que ellos decidan.

Fija límites y pautas a seguir

Establecer límites es fundamental para afrontar las discusiones relacionadas con la elección de la vestimenta. Como he comentado anteriormente, los niños expresan su autonomía a través de la elección de la ropa, pero también intentan desafiar a los adultos para salirse con la suya. Por este motivo, los límites son necesarios. La clave está en no imponerlos, sino intentar que comprendan la importancia de respetarlos para encontrar el equilibrio y evitar frustraciones. Además, deben ser límites básicos, y nunca hay que caer en la prohibición sistemática. Por ejemplo, cuando los pequeños intenten ponerse ropa del armario de verano en invierno, los padres y las madres pueden explicarles que puede ser aconsejable vestirse así cuando hace calor, pero nunca cuando hace frío.

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2 comentarios

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Yo la verdad es que les llevo a colegio con uniforme, era una de las cosas que más claras tenía. Por las discusiones matutinas, y porque de adolescentes se quitan muchas tonterías.

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Yo lo que hago es preparar la ropa por la noche, antes de ir a la cama. Así lo voy preparando para el día siguiente. Está más cansado y es más fácil de convencer.

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