Burgo de Arias…

Debo decir que me siento halagada cuando una marca de cocina se interesa por nuestra nueva sección Gourmet. En este caso ha sido Burgo de Arias quien nos ha  propuesto un reto: elaborar una receta con queso Burgo de Arias. 

Lo primero que me vino a la cabeza al plantearme una receta con queso fue combinarla con tomate, pero era demasiado obvio ¿no? Queso fresco y tomate en una brocheta no parece que sea ninguna novedad. Así que decidí incluir el queso Burgo de Arias en un postre. Y así, empezaron los preparativos


¿Parece divertido, a que si? Si recordáis ya compartí alguna imagen en Instagram. Queríamos que quien probara nuestro postre dijera “estaba tan rico que no dejamos ni las migas” por eso decidimos que el recipiente también sería comestible. Para ello mezclamos chocolate con una cucharada de margarina y sumergimos unos globos de agua previamente hinchados en la mezcla. Los colocamos sobre papel de hornear y los dejamos secar.


Este es el paso mas importante, hay que tener paciencia y dejar que el chocolate se seque bien. Una vez seco, se pinchan los globos para que exploten y nos quede nuestro bol intacto (esta parte es divertidísima). Ahora sólo nos quedaba rellenarlo con la mezcla perfecta: macedonia con Burgo de Arias y chocolate caliente.


Hicimos la macedonia con un plátano, una manzana, una naranja, un trozo de sandía, otro de piña y un queso Burgo de Arias que partimos en trocitos. Lo pusimos cuidadosamente en el bol de chocolate y antes de servir lo adornamos con un poquito de chocolate fundido. En mi opinión resulta un postre muy llamativo pensado para seducir a los niños, aunque seguro que los mayores también se sentirán tentados.


Y hasta aquí nuestra receta, no sé si nos daréis el reto como superado o no, ya me diréis en los comentarios. Y si os queréis animar a experimentar recetas con queso fresco, en la página de Facebook de Burgo de Arias encontraréis un montón de ideas.

¿Qué os ha parecido nuestra receta?


Brownie de chocolate

Allá por la prehistoria coincidiendo con estas fechas me encontraba trabajando en el Birley’s de Canary Warf, en Londres. Creo que hace ya mas de 10 años cuando mi obsesión por hablar inglés me llevó a este estupendo lugar donde entre otras cosas aprendí que todo es susceptible de comerse en bocadillo: Berenjenas, gambas, ensaladas… con la salsa y el pan adecuado pueden resultar un bocado muy rico. Y que la llamada comida rápida podía ser nutritiva y de calidad. Años mas tarde cuando leí sobre el concepto Fast good de Ferran Adrià estaba convencida de que había utilizado los restaurantes Birley’s para inspirarse.
Fue allí donde por primera vez descubrí los brownies de chocolate y nueces. Como el concepto del Birley’s era comida fresca y de calidad, lo que no se consumía en el día estaba a disposición de los empleados y una de natural golosa, siempre se las ingeniaba para hacerse con un delicioso brownie.

Se que hay muchas recetas en internet sobre este rico postre pero para mi la original, la genuina en sabor y textura, es esta que voy a compartir con vosotras. Como todo lo que comparto en la sección Gourmet es muy fácil de hacer y el resultado es delicioso. Me parece una forma estupenda de terminar el año, espero que os animéis a probarla.

Ingredientes: 1 tableta de chocolate Excellence de Lindt (al menos al 70%) 1 bloque de mantequilla (suelen ser de 250 g) 4 huevos, 220 g de azúcar, 70 g de harina y 80 g. de nueces.

Preparación.

 Ponemos el horno a precalentar a 180 grados. Fundimos en el microondas la mantequilla y el chocolate, yo uso la función descongelar durante unos 4 minutos y luego un minuto o dos en la función calentar (dependerá de la potencia de vuestro microondas) Sacamos,  removemos para que se integre bien y reservamos.
En otro recipiente batimos los huevos y le incorporamos la harina y el azúcar (si tenéis tamizador podéis usarlo para integrar poco a poco y facilmente la harina con los huevos y luego le añadís el azúcar). 
Ahora mezclamos bien las dos masas y una bien ligadas le añadimos las nueces.


¿Fácil no? Echamos la mezcla sobre un molde que tendremos engrasado con mantequilla y lo metemos en el horno unos 20 minutos, estará listo cuando lo pincheis con un cuchillo y este salga limpio. Lo dejamos enfriar y listo para comer. Podéis espolvorear un poquito de azúcar glass por encima para decorarlo, servirlo con helado, nata montado o servirlo tal cual ¡como mas os guste!

Estoy convencida de que de cada experiencia, de cada acción que realizamos en nuestra vida podemos sacar un montón enseñanzas y cosas interesantes (aunque en el momento no lo parezca). Espero que paséis un fin de año genial ¡nos vemos en 2013! 


Habitaciones para niños…

Hace tiempo que me pedís que escriba sobre habitaciones para los mas pequeños y no quería que terminara el año sin hacerlo. Si por algo se caracterizan mis habitaciones infantiles preferidas es por una base de mobiliario blanca o de tonos claros que multiplican la luz natural.
Como ya hablamos el mobiliario accesible para el tamaño de los niños es fundamental además de elevadores y escaleras que puedan mover facilmente cuando los necesiten. Los elegiremos en función de su edad, teniendo muy en cuenta su peso y  tamaño. Los modelos de Ikea son muy prácticos, mi hija Ariadna usa este modelo que no duda en llevar de un lado a otro según lo necesita. Tenemos pendiente hacernos con este otro para dejar fijo en la cocina y que pueda llegar comodamente a la encimera para participar en nuestras sesiones culinarias.
Por supuesto la zona de juegos, de trabajo, y objetos muy personales que hagan únicos sus cuartos, serían el resto de variables indispensables a la hora de decorar el espacio para los mas pequeños de la casa.

¿Qué os parecen las imágenes? ¿Qué cosas son fundamentales para vosotras a la hora de decorar una habitación infantil?

{Imágenes: Con botas de agua, kenziepoo, ?}


Hoy me inspira… o tal vez: "Oda al blog"

Hay días en los que mas que escribir me vuelve loca deambular de blog en blog. Cuando encuentras blogs realmente originales sientes que has dado con una tremenda fuente de inspiración. De repente mi google reader echa humo y empiezas a llenar carpetas con imágenes inspiradoras y a llenar la agenda de notas con cosas que podrías hacer basándote en esta idea o aquella otra. 
A veces me sorprendo pensando… “si hoy tuviera que salir a la calle me encantaría salir así” o “cuando vuelva a mi peso, éste será el tipo de look que estará entre mis habituales” Por alguna razón me entra hambre y busco si hay alguna receta de las que a mi me gustan en aquel blog de cocina con el que tan buenos resultados conseguí la última vez
Me quedo mirando por la ventana mientras doy el pecho a mi hija Chloe y me  acuerdo de mi último viaje a Madrid. De repente visito aquel blog tan inspirador y por casualidad encuentro un lugar maravilloso donde iré a tomarme un sándwich natural la próxima vez que vaya. Tal vez lo pida para llevar y aproveche para darme una vuelta en Teleférico y disfrutar de los colores de la casa de campo.

Desde luego está lloviendo a mares, si saco el brezo a la calle igual recupera su vivo color, tal vez si lo planto en el jardín el año que viene vuelva a florecer, en aquellos balcones escandinavos se veía precioso ¿Pero que podría poner entonces en la mesa de comedor? ¡Que preciosidad de Olivo de interior! ¿Dónde podría conseguir uno así?

Por cierto tengo que comprarle unas botas a Teo, he visto una marca que tiene botas con una pinta estupenda y con pelo por dentro. Quien pudiera darse una vuelta por ¿Londres? y poder comprarlas. Seguro que ya han encendido las luces de Navidad. Sería genial pasear por Oxford Street y aprovechar para compartir con él clase de inglés. Me imagino su cara al aprender inglés en Callan, tal vez eso nos ayudara a demostrarle que aprender puede ser muy divertido.

Blogs, esas publicaciones, medios, micro medios o como queráis llamarlos que llenan nuestras vidas de inspiración. ¿Será por eso que el revistero de mi casa se ha convertido en el lugar del salón donde mi hija Ariadna guarda sus juguetes? ¿Os animáis a compartir vuestra lista de blogs mas inspiradores? A continuación en la fuente de imágenes, algunos de los míos.

{Con botas de agua, Delikatessen, Canela y Limón, Mama Pata y sus patitos}


Nuggets caseros

Uno de las cenas favoritas de mis hijos incluyen nugets de pollo. Dicho así seguro que os suena a mala alimentación y comida basura, hace un tiempo a mi también me sonaría a eso, pero desde que encontré una receta sobre ellos en el blog de María Cañal mi visión sobre este plato cambió radicalmente.
Es otro plato sencillo de hacer por lo que podemos involucrar fácilmente a los niños en su elaboración, además no es necesario hacer la compra para realizarlos, nosotros los solemos hacer cuando nos quedan pechugas de pollo sueltas.
Ingredientes: 300 gramos de pechugas de pollo (cantidad aproximada, las hemos hecho con mas cantidad y con menos y siempre están ricos) Una cucharada sopera generosa de queso philadelphia, un chorrito de leche, tomillo y albahaca (podéis cambiarlas por las especias que mas os gusten a vosotros)

Para el rebozado: Pan rallado y huevo.


Como podéis ver en la foto anterior simplemente debemos echar sal y las especies elegidas a  las pechugas y triturarlas con el picador (si no tenéis la batidora servirá) Echamos el chorrito de leche y el queso y lo mezclamos bien con el picador (o batidora) Ya tenemos el interior de los nugets listos, para que sea mas fácil trabajar con ella la metemos una hora en la nevera. Mientras tanto preparamos el pan rallado y batimos el huevo. Sacamos la masa de la nevera y con ayuda de unos moldes (utilizamos los mismos que usamos para hacer galletas) vamos haciendo los diferentes nuggets que pasamos por el huevo y luego por el pan rallado. Si no tenéis modes no pasa nada, se hacen unas bolitas, luego se aplastan un poquito y ¡listo! Ya sólo nos queda freír  y si os apetece hacer una presentación mas llamativa sujetar algunos con unos palillos largos. 

En este caso mi hijo quiso utilizar un poquito de masking tape para poner su nombre al plato y dejar claro que excepto la fritura, el plato era completamente obra suya.


Os aseguro que están deliciosos y lo mejor de hacerlos con niños además de que cocinar se convierte en un juego, es que luego son ellos los que voluntariamente se lazan a poner la mesa a su gusto.


¿Qué os parece, os animaréis a probarlos?